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La innovadora visión Ávila sobre el cumplimiento en la política

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En uno de los majestuosos hoteles de Cancún, en el marco de la conferencia de ACAMS del año 2009, escuché por primera vez hablar del cumplimiento antilavado en el sector político. La innovadora (y algo prematura) propuesta de crear funciones de cumplimiento dentro de los partidos políticos para demostrar transparencia provenía del preclaro conferencista mexicano Alberto Ávila, quien al pasar de los años se ha mantenido desarrollando el tema en infinidad de escenarios, incluido Lavadodinero.com.

No pude evitar acordarme de esas interesantes conversaciones sostenidas con Alberto en diversos escenarios Latinoamericanos, cuando me enteré de que la ciudad de Los Ángeles sería la sede las Olimpíadas de 2028. Tal como lo reseñé en mi blog anterior (Los Ángeles 2028: unas olimpíadas con “cumplimiento” en una ciudad autodesignada “sujeto obligado”), la Alcaldía de la ciudad se comprometió a combatir la corrupción y al “establecimiento y mantenimiento de reportes y de cumplimiento efectivos”, en el marco de la organización del evento.

Esto que ha hecho la ciudad de Los Ángeles es una “autodesignación” como sujeto obligado, lo cual estoy seguro de que ha ocurrido pocas veces (quizás nunca). Los políticos han sido los primeros en oponerse a la designación de los partidos y de los funcionarios públicos como sujetos obligados, por eso es un gran paso el que ha dado Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, conjuntamente con el Comité Olímpico Estadounidense.

Es fundamental que el cumplimiento llegue al sector político, a las elecciones, a los entes públicos, etc., así lo ha explicado por años Alberto (www.innovatingpolitics.com). Nunca ha existido la voluntad política, pero quizás está llegando el momento en que expertos como él sean contratados por los partidos, los entes públicos y los mismos políticos para establecer procesos de control. 

El “cumplimiento” puede ser el recurso que ayude a los políticos a recuperar la moral y el respeto que parece haberles robado la incontrolable corrupción. Irónicamente, quizás su principal aliado en la actualidad es aquello a lo que tanto le han huido en el pasado. 

Ojalá lo que hace unos años parecía muy lejano, esté más cerca de lo pensado. Bien por Alberto.